Me escapé del mundo yéndome al norte, pero otro mundo esperaba allá. Yo arrimé, siempre disparo a mansalva, pero esa piel fue particular. La hacés bien, y aunque te hierva la sangre te encadenas para o llamar. ¿Cómo hacés? Conozco todos tus trucos, pero aún así me das que pensar. Te guardas el orgullo donde nadie pueda dudar de que lo tenés. Y así vas, sin perder el objetivo, pidiendo dos cuando qierés tres. Ya estoy bien, ya me ordené en mi desorden, y aquellas voces no me hablan más. Por favor, mentime y dame la espalda, otra vez no quiero patinar. Y me esperás, más de la cuenta siendo siempre la que yo soñe. Y firme yo, me encierro en que es peor, amar y envejecer. ¿Qué esperás? Mostrame todas las cartas, a cara de perro no sé jugar. Me endulzás, el ego siendo sincera, dale un poco y te va a pedir más. Lo sabés, no hay arma más seductra, que contestar siempre la verdad. Siempre estás, del otro lado. Siempre estás, del otro lado del muro de los lamentos que me contás. No sé hablar, sin decir malas palabras: amantes, mentira, infidelidad. Nunca más, te vendo gato por liebre, por no ser cruel, pierdo honestidad. No es el fin, el problema son los medios, no es algo que pueda respetar. No está mal, que termine en las historias, mientras haya historias que contar. Y ya no esperarás, más de la cuenta, y siempre serás la que yo soñé. Y yo seguiré pensando que es peor, amar y envejecer.
Cuando la vida no te sea fácil, recuerda que hay alguien que no te olvida, que siempre encontrarás un arcoiris después de la tormenta, que cada día podrás comenzar de nuevo.
Recuerda cuántas sonrisas pueden llenar un día, que tus deseos pueden ser una realidad, que puedes convertir la felicidad eterna en eterna felicidad. Recuerda apreciar la vida, ver el presente como un regalo y compartir las cosas bellas. Recuerda seguir sembrando las semillas de tu sueños, porque si sigues creyendo en ellos,tus sueños florecerán.
Cuando creas que desfalleces, recuerda, anda un paso más.
Recuerda cuántas sonrisas pueden llenar un día, que tus deseos pueden ser una realidad, que puedes convertir la felicidad eterna en eterna felicidad. Recuerda apreciar la vida, ver el presente como un regalo y compartir las cosas bellas. Recuerda seguir sembrando las semillas de tu sueños, porque si sigues creyendo en ellos,tus sueños florecerán.
Cuando creas que desfalleces, recuerda, anda un paso más.
viernes, 17 de septiembre de 2010
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